sordid
De
ti, solo me queda tu nombre.
Tu
nombre que cada noche recorro letra a letra.
Sueño
con tu expresión y con tus manos,
manos
que nunca llegué a tocar y jamás podré sentir
De
mi, me queda el deseo de ser yo en ti…
Y
no me queda corazón para seguir así.
Se
me destroza el pecho a martillazos.
Te
busco ¿Y qué?
No
quiero buscarte, quiero leerte.
Necesito
tus palabras porque…
porque
eras mi libro preferido.
Vic.martinez.1983
